miércoles, 13 de marzo de 2013

SOBRE IBERIA DE APIANO (XIX)

36 La rebelión de las tropas es sofocada
Escipión tenía en torno a él una guardia que no era visible. En primer lugar les censuró por lo sucedido, después les dijo que sólo haría recaer la culpa sobre los que comenzaron la revuelta, "a los que yo castigaré con vuestra ayuda". Y mientrar decía esto, ordenó a los lictores que dividieran en dos partes a la multitud. Así lo hicieron y los senadores llevaron a los culpables al centro de la asamblea. Cuando prorrumpieron en gritos y llamaron a sus compañeros de armas para que les socorrieran, los tribunos dieron muerte al instante a los que se hicieron eco de sus palabras. La multitud, una vez que supo que la asamblea estaba custodiada, se sumió en un silencio sombrío. Escipión, después de ultrajar a los que habían sido conducidos al centro, y en especial, a los que de entre ellos habían gritado en demanda de ayuda, ordenó que se les cortara el cuello a todos tras sujetarlos con clavos al suelo y, para el resto, proclamó por medio del heraldo el perdón. De este modo, Escipión restableció la situación en el campamento. 

37 Indíbil. Masinissa se alía con Escipión. 
Indíbil, uno de los reyes que había llegado a un acuerdo con él, realizó una incursión en una parte del territorio sometido a Escipión mientras estaba amotinado el ejército romano. Y cuando Escipión marchó contra él, sostuvo el combate con bravura y mató a mil doscientos romanos, pero al haber perdido a veinte mil de los suyos, se vio obligado a pedir la paz. Y Escipión le impuso una multa y llegó a un acuerdo con él. Massinissa, sin que Asdrúbal se percataase, cruzó el estrecho, y entablando relaciones de amistad con Escipión, juró combatir como su aliado, si llevaba la guerra contra África. Este hombre se mantuvo fiel en todas las circunstancias a causas del siguiente motivo. La hija de Asdrúbal, el general que entonces combatía a su lado, le había sido prometida en matrimonio a Massinissa. Pero el rey Sifax se enamoró de la joven y los cartagineses, considerando de gran importancia asegurarse a Sifax contra los romanos, le concedieron a la joven sin consultarle nada a Asdrúbal .Llevada a cabo esta acción, Asdrúbal la mantuvo oculta, por respeto a Masinissa, pero al enterarse éste hizo una alianza con Escipión. Y Magón, el almirante, habiendo perdido la esperanza en los asuntos de Iberia a juzgar por la situación presente, se hizo a la mar rumbo al país de los ligures y los celtas, y se dedicó a reclutar mercenarios. Mientras andaba ocupado en estos asuntos, los romanos se apoderaron de Gades, que había sido abandonada por Magón. 

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